domingo, 28 de julio de 2013

Emulsión de Zanahoria para Nachos

Bueno, bueno... Hoy domingo, día del señor, toca publicar algo ligerito. Tras el post del otro día, me puse a recordar las jornadas de vino y quesos y recordé la que hicimos en casa de Nacho allá por Marzo y caí en publicar la receta de la emulsión de zanahoria que hice esa noche y que, dada su gran acogida, también repetí el día de la despedida del piso de Alberto.

El origen de esta receta no es de ese día sino que surgió unos meses atrás debido a un excedente de zanahorias que tenía en la nevera y a un jueves de cervecitas, pizzas y wii con Gelo, el que fue mi conejillo de indias durante más de cinco años. El caso es que no sabía qué hacer con ellas, yo soy fan del aliño de zanahorias al estilo moruno pero no me daba tiempo ya que éstas están ricas tras un día de maceración con el aliño así que me puse a buscar recetas por internet dónde sólo veía cremas, aliños y algún que otro pastel, la cual ninguna me valía. Entre tanto, descubrí un paquete de nachos en la despensa y recordé la salsa de queso cheddar que tomábamos en el mexicano del barrio y, creo que por el color en común, se me ocurrió experimentar y surgió esta receta que tuvo gran éxito tanto esa noche como el resto de ocasiones en que la he preparado.

Ingredientes:
- 8/10 Zanahorias.
- Ajo (ya comenté que yo lo uso laminado y deshidratados), dos o tres láminas así que en caso de que sea fresco, pues uno chiquito.
- Comino.
- Salsa picante, en mi caso le echo piripiri que es una salsa portuguesa similar al tabasco. En su defecto, el pimentón picante es ideal.
- Aceite, sal.
- Un paquete de nachos para mojar.

Pasos a seguir:
1. Lavar bien las zanahorias y con un cuchillo rasparle la piel exterior.
2. Trocear las zanahorias en tres o cuatro partes.
3. Cocer las zanahorias y el ajo hasta que las zanahorias estén tiernas (recuerdo que la gestión del tiempo no es mi fuerte).
4. Una vez estén tiernas las zanahorias, escurrirlas pero no tirar el caldo generado que nos puede ser útil.
5. En el vaso de la batidora, poner las zanahorias y el ajo y batir hasta que se haga una masa que suele quedar bastante tosca, de ahí echar un poquito de caldo.
6. Sin dejar de batir, ir añadiendo poco a poco el aceite de oliva, tal y como se haría una mahonesa, y se podrá observar que va emulsionando poco a poco tomando una consistencia similar.
7. A partir de aquí, ya se trabaja al gusto del consumidor añadiendo la sal, el comino y la salsa picante dependiendo del paladar del cocinero.
8. Servir en cuencos junto los nachos para mojar.

Aunque no haya foto del resultado, está esta foto de esa noche que por algún motivo que desconozco, me encanta porque cada uno iba a lo suyo ignorando al fotógrafo:




Música: 
Aunque el primer día de esta receta no es la jornada de vino y quesos en el piso de Nacho, esta receta me recuerda a la buena noche que echamos dónde no podemos olvidar que hubo gente a quien le pusieron las maletas en la puerta, confesiones sutiles de alcoba, paseitos por los bares de Triana y, por supuesto, vinos, quesos y risas. El caso que el piso de Nacho siempre me sonará a la BSO de Pulp Fiction por lo que hoy toca una canción de la misma:


P. D. Nacho, seguimos teniendo pendiente volver a ver Django.

2 comentarios:

  1. Jejejejejejeje, recuerda que yo jamás vi Django…

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  2. jajaj que bueno! Acabo de verlo!!! Pero no llegué a tiempo para probar la emulsión...Aunque no sé por qué pero me suena de algo lo de las maletas en la puerta...jajaj gran noche!!!
    Estaba ojeando tus recetas, que el viernes cena A.J en mi pisito y estaba mirando a ver si pruebo alguna! Gracias Lui...

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